18 DAR DE MAS
Veo más claramente mi típica actitud de dar demasiado porque
a mí se me ocurre, porque quiero que me quieran, porque quiero que me digan
cosas lindas, o que soy útil, o que soy buena o que soy altruista.
Dar de más,
dar más de lo que se merece la ocasión y la persona. Dar lo que jamás en la
vida me han dado a mí. Me parece que dando de más fuera una ilusión de que me
lleno yo, pero me quedo más vacía
Hasta que los
beneficiarios me quieren sacar de encima por pesada, por plomo, por ahogar de
tanto que le doy a quien ni siquiera
tiene ganas de recibir.
El dar excesivamente, desmedidamente, sé que es por interés. Es que necesito que me paguen
Exijo que me paguen, y no lo hacen
Y me enojo o me decepciono cuando no me pagan. Generalmente es
afecto o tenerme en cuenta, existir. Para el otro. El colmo de la autoestima
baja
Y eso que loca de mi terapeuta me lo decía hace diez años
Hoy tengo casis sesenta y me veo en lo mismo.
Me fui a Merlo con dos amigos en una excursión de jubilados,
toda la noche en micro
Ni bien llegamos, nos avisaron que se había suicidado un familiar cercano de
uno de mis amigos, por lo que cancelamos todo, perdimos todo y decidimos volver
esa misma noche a buenos aires por una cuestión de compañerismo, de amistad y
de fidelidad
Justo habíamos arreglado con mi hermana que vive en Mendoza,
que se iba a hacer los cuatrocientos kilómetros para pasar el día juntos, ella y
mi sobrino
Siempre sedienta de amor por los mendocinos, le había comprado
un regalo a cada uno. Y no era ningún cumpleaños ni nada por el estilo. Mi
familia se habían perdido por no mirar los mapas, habían agarrado una ruta que
los dejo en una ciudad que nada que ver con Merlo , La Punta.
Entonces
viajaron mucho, con nerviosismo, con rabia con todo. Cuando llegaron, me
sentí plenamente feliz por verlos , aunque nuestro viaje estaba frustrado porque nos íbamos
esa misma noche.
Y yo dale con los paquetes, toma, toma, les traje regalos
Después, no ves que estoy ocupada
Después, no ves que estoy cansada?
Los dos paquetes quedaron en una silla, sin que nadie los
notara. Yo estaba pendiente de si los abrían.
Y nada
Para colmo cuando me sentí rechazada por los regalos, les ofrecí
más cosas, a cambio de cariño
Subí la apuesta> les dije a mi hermana y mi sobrino que
ya que estaban tan agotados por manejar al pedo por no mirar el mapa, les cedía la habitación del hotel que ya
estaba pago porque nosotros nos volvíamos por el tema del suicidado
No, fue la respuesta.
Y dale que insistía e insistía.
Que pedazo de pelotuda, si me están diciendo que no a los
regalos, como les voy a dar más premios?
Muy tarde a la noche, abrieron los regalos. A mi hermana le gusto, era un chaleco negro con volados porque se habia perdido uno casi igual con el tema de la muerte de mama, no se a quien se lo habre regalado. Y cuando abrio el paquete mi sobrino, me miro con cara de risa , preguntando Y esto? no ve que no me entra? y yo sobreponiendome a la larga espera y a la decepcion le conteste>
Y bueno, aunque sea lo usa tu mama de entre casa..
Igual que a los ocho años, pero a los sesenta
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